Mostrando entradas con la etiqueta nunca mais. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nunca mais. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de enero de 2014

Salvamento marítimo, lo que conseguimos tras el Prestige




Un mercante de 115 metros de eslora ha tenido pendientes a los servicios de salvamento dos días a 12 millas de Ferrol. Se le averió la hélice en medio de una alerta roja por temporal con olas de más de ocho metros en uno de los mares más bravos y transitados del mundo. Después de horas se consiguió que llegara a Ferrol en medio de olas de ocho metros y vientos de más de 50 km por hora. Llegaron a concentrarse en la zona tres remolcadores y un barco de la Armada. Eso, los remolcadores, que valen mucho dinero y más su mantenimiento, marcaron la diferencia. A los buenos profesionales con que siempre han contado los servicios de salvamento unimos medios que hay que mantener contra viento y marea porque guardan nuestras costas y ahí hemos aprendido que no se puede escatimar. Los poderes públicos han realizado inversiones determinantes para cambiar la tendencia que ahora se mantienen. Porque ha cambiado la conciencia ciudadana y la movilización ante el desastre del Prestige sirvió para algo. Aquella bandera de Nunca Mais en su ventana, esa pegatina que cuesta arrancar del coche, esa manifestación. Vienen a la mente cuando vemos cómo se desmonta la privatización de la sanidad madrileña o hablamos de Gamonal. Sí sirve, y lo decimos mirando al mar.

El Prestige, documental de la televisión alemana promovido por Burla Negra.


lunes, 2 de diciembre de 2013

Nunca mais, astilleros. Deportivo, las mareas... cada día tiene su afán




Foto de Xurxo Lobato en Mundiario.

La Plataforma Nunca mais volvió a la calle 11 años después del Prestige. Volvió para rechazar que nadie sea responsable de aquel dislate, porque si no hay responsables podría terminar negándose la mayor, que hubo chapapote, que hubo marea negra. Podía decirse que todo fue un sueño y que nada existió. La historia, muchas veces, se ha escrito así. Pero allí había testigos, medios de comunicación que contábamos lo que estaba pasando, marea solidaria y las cosas ya no pudieron ser como habían sido siempre. Once años después hay que volver a reiterar, que la sentencia del Prestige es responsabilidad de un estado que ha negado medios suficientes a la justicia para depurar responsabilidades. Lo hacemos en la era de las redes sociales, donde aún sería más difícil ocultar aquello, pero con un nuevo peligro. Un día Nunca Mais y los astilleros, otro día Paco el de Telefunken, al siguiente la marea verde, la blanca, la azul. Todo en oleadas, nada permanece. Para ordenar eso hay que recuperar la política, la que necesita que el ciudadano milite, donde quiera y sienta, y se implique en los asuntos públicos. Para que no sean unas cúpulas casi eternas, en la política y la economía, las que decidan sobre nuestro futuro.

Nunca Mais volvió a la calle. Marcha multitudinaria ayer también en A Coruña y el sábado en el derby Dépor Lugo así sonaba el Estadio de Riazor.


jueves, 14 de noviembre de 2013

Seguimos S.Ó.S. tras la sentencia del Prestige




Once años después nadie es culpable, ni nadie es responsable, y por tanto no cabe delito ecológico ni medioambiental. Nada existió a nivel judicial, nada pasó. Pero aquello ocurrió, de verdad. Lo sabemos porque lo contamos y lo vivimos. Hemos conocido la sentencia del Prestige que es simplemente la consecuencia lógica de todo el proceso que comenzaba cuando aquella chatarra flotante entró en nuestra vida. Dejación en la gestión, puja en el remolque, la gente salvando la costa ante la incompetencia y luego un juzgado lejano, sin medios ni capacidad para realizar la investigación. La consecuencia, en el banquillo de los acusados no estaban todos los que debían estar, como ya no estuvieron mientras estaba pasando todo aquello. Visto lo visto la sentencia es consecuencia lógica de la dejación. Leída en gallego, una apuesta del magistrado, pero despacio para que la entendiera todo el mundo. Los de Al Jazeera ni la hubieran entendido despacio o deprisa tampoco en castellano. Fue un día extraño. Se confirmó lo esperado. Seguimos negando la evidencia. Y estamos solos frente al mundo ¿Hay alguien ahí?

La información de Ceres tv, recogida de la Agencia EFE sobre la sentencia de ayer.


miércoles, 13 de noviembre de 2013

Once años del Prestige, Nunca Mais




Se cumplen once años de la catástrofe del Prestige. En una tarde como la de hoy, el Prestige llegó a nuestra vida. Ha habido un antes y un después de aquello para muchas cosas. Para el valor que le damos a la naturaleza y a las personas. A nuestro paisaje y a nuestra vida. Desde aquel momento empezamos a revolvernos de verdad y a pensar que no debemos tolerar la negra sombra. El determinismo de que como estamos ante el mar más bravo del mundo y por aquí pasan muchos barcos y tenemos una refinería nos toca padecer catástrofes marítimas. El doble casco, el dispositivo de separación del tráfico marítimo, el aumento de los medios de salvamento, son producto de la respuesta a ese cambio de mentalidad. A la presión ciudadana. Saben las autoridades que NUNCA MAIS valdrá por aquí mandar los barcos al quinto pino, ni irse de caza en medio de una catástrofe. Tampoco debería valer estar negociando el precio de un remolcador mientras está amenazada nuestra costa para luego tener que sacar el petróleo con las manos. Y a estas alturas debería haberse actualidad el plan de contingencias pendiente que sigue igual once años después. Hay alguien ahí?

Modélico documental sobre el Prestige elaborado para el programa de la televisión alemana Das Rote Quadrat, traducido y emitido por el Canal Historia y recogido en el canal de you tube de Burla Negra, plataforma de la cultura hecha en Galicia surgida tras la catástrofe dentro de Nunca Mais.


miércoles, 20 de junio de 2012

¿De qué hablamos cuando hablamos del Prestige?





Hace casi diez años que el Prestige entró en nuestra vida. El mar, que ha demostrado de nuevo su fuerza y su nobleza se ha recuperado de aquel desatino y todo se recuerda como el eco de un momento trágico y de hazañas. El mar se salva sólo pero la gente intentó y consiguió salvarse a sí misma y dar un paso exigiendo un Nunca Mais. Nunca mais al quinto pino, Nunca mais pensar que todo vale porque el mar todo lo limpia. Nunca mais negar lo evidente. Nunca mais barcos basura nunca mais vista gorda, nunca mais falta total de medios ante la tragedia. El accidente del Erika en Francia sacudió conciencias y nos ayudó por supuesto a que se aprobaran las medidas necesarias para acabar con desatinos como ese a nivel internacional. Dentro fue la gente la que sacó los colores por una vez al poder. El tráfico de petróleo sigue y otra vez puede ocurrir una catástrofe como aquella. Entonces veremos lo que realmente hemos aprendido.

Lo último sobre el Prestige. Marea blanca. Isabel Coixet.