martes, 1 de abril de 2014
El barómetro de las europeas
Hoy se convocan las elecciones al Parlamento Europeo que se celebran el 25 de mayo. España será circunscripción electoral única y elige 54 diputados. Son unas elecciones que tienen algo de experimento. Con una crisis de confianza en la política que afecta a todos y no separa grano de paja. Y alejamiento del ciudadano de los grandes partidos tradicionales PP y PSOE que se traduce en un aumento de la abstención. La ciudadanía evalúa el compromiso de los partidos con la población ante las presiones de los mercados y las alternativas. Con la posibilidad de marcar un cambio de rumbo y exigencia, o no. Y un intento socialista de marcar diferencias. En Galicia las elecciones también servirán para aclarar o seguir embarullando las ofertas en el nacionalismo, con A Nova, los de Beiras, acudiendo con Esquerda Unida y el BNG con Bildu. En general las elecciones son una oportunidad para hablar de política y políticas de verdad y para comenzar a pedir coherencia y compromiso. Lo que ha pasado en Francia con la caída de Hollande en municipales y el auge de Marie Le Pen demuestra que el electorado termina reaccionando, otra cosa es la dirección de tome la reacción y sus consecuencias.
Porque hoy es hoy, Carlos Santana, Europa.
lunes, 31 de marzo de 2014
El cambio de hora, aires germanos
Cambia la hora, el cambio más costoso, el de levantarse una hora antes. Hay estudios que dicen que el cuerpo humano tarda semanas en adaptarse al llamado horario de verano. Instaurado a comienzos del siglo XX por Alemania para aprovechar las horas de luz. Y ahí vamos nosotros, siguiendo la estela de la dueña de Europa también en esta cuestión. En España y en Galicia especialmente el desfase se complica porque tenemos el mismo huso horario que París o Berlín situados notablemente más al este. Si ya Cataluña o Madrid deberían tener una hora menos, el Finisterre occidental sufre especialmente el desfase. Nuestros hijos se acuestan de día y se levantan casi de noche. Y nosotros, en menos medida, también. El desfase provoca diferentes costumbres y organización cotidiana. Tarda mucho en hacerse de noche y en Galicia más que en ninguna parte. Es de día a las diez en verano. Y eso, que permite un disfrute especial cuando es momento de relax, afecta a los ritmos naturales y cotidianos. Vivimos un poco a contrapié y por la noche disfrutamos del atardecer. Como pueblo acostumbrado a acostumbrarse lo de que a las diez sea de día se toma como virtud y como pueblo escéptico con filosofía. Y llegará la noche, llegará.
Atardecer de verano desde el Monte de San Pedro. Daniel ciudad lo colgó en you tube.
viernes, 28 de marzo de 2014
Los trabajadores de la fábrica de armas y la resistencia
La foto es la de la portada de La Opinión. Es una fotografía de Víctor Echave.
La fábrica de armas ha quedado vacía. Los trabajadores que mantenían el encierro por turnos desde hace un año han abandonado las instalaciones. Era la condición de General Dinamics para devolver la factoría al Ministerio de Defensa. Se quedarán por turnos en una caseta de obra a las puertas de la factoría. Lo cierto es que estos trabajadores que han estado y, nunca mejor dicho, al pie del cañón tendrán el mérito si se consigue mantener la actividad de una fábrica de maquinaria pesada con lo que eso supone de generación de riqueza y empleo cualificado en A Coruña. No estaba en el diseño, desde luego y el Ministerio de Defensa ha tenido que cambiar sus planes. Es verdad también que han conseguido el apoyo del Ayuntamiento de una forma incondicional y que ahí Negreira ha apostado para que no se cerrara una factoría como esa, la última que queda en la ciudad. En unos terrenos que antes de la crisis hubieran estado destinados a la especulación. Ahora se allana el camino para abrir la convocatoria del concurso público que permita buscar alternativas de actividad. Que tiene que hacerse, desde luego, con luz y taquígrafos.
Vídeo de los trabajadores, aprovechando el audio del anuncio de Novagalicia Banco. Fueron hasta el programa de Ana Rosa Quintana.
jueves, 27 de marzo de 2014
Cuando los médicos salen a la calle para defender la sanidad
Los médicos han vuelto a salir a la calle, y las enfermeras, los bedeles, muchos de los profesionales que trabajan en los hospitales y los centros de salud pública. En todas las capitales. Eran miles en A Coruña y han sido miles y miles en toda Galicia. Con un toque de atención, dicen que, de forma silenciosa y gradual, sin grandes estridencias la Xunta está privatizando la sanidad. Un servicio de esterilización, otro de mantenimiento, áreas de gestión para las unidades punteras de nuestros hospitales. Desmontando el armazón legal que protege nuestro bien más preciado. El monumento social, con sus defectos y sus virtudes que es la sanidad de todos y garantiza atención puntera de la salud de todos. Se puede ver que se trata de un negocio muy rentable, sobre todo los casos que se están desviando a la privada, rutinas necesarias. Las enfermeras y enfermeros, bedeles, auxiliares, lo llevan diciendo años. Ahora, cuando los médicos deciden salir a la calle, y no es la primera vez, la alerta debe ser ya muy grave. Ellos lo ven cada día, y son los que ponen la firma a la petición de recetas, pruebas diagnósticas o una operación.
Anuncio sobre sanidad de la Xunta de Galicia.
miércoles, 26 de marzo de 2014
La negligencia, la codicia y el ofimático
Manuel Martínez Ramallo tiene 86 años y es uno de los caseros del Ofimático. Gente que vive allí desde siempre y que no respondió a las ofertas de compra de suelo en la zona. Allí primero se iba a construir un parque de oficinas, y con ese argumento y a ese precio se compraba. Luego, años después, por arte de magia Ayuntamiento y Xunta autorizaron a edificar pisos. Empezaron los recursos de los perjudicados. A la vez ciudadanos que creyeron en el proyecto constituyeron cooperativas para construir. Y se produjo una mezcla de intereses cruzados sin ordenación ni diálogo que estalló con la crisis. Lo que podía ser un pelotazo redondo para los grandes promotores se convirtió en un problema y las esperanzas de los que iban a tener allí su casa propia siguieron esperando con el coste que eso supone. El bipartito, tirando por la calle de en medio, decidió impulsar la construcción de las cooperativas sin pensar en los caseros. Y el PP, que se encontró con el embrollo no es que no pensara en ellos, es que les denunció para que se tuvieran que ir. En medio de todo esto vive Manuel Martínez Ramallo que hace 50 años construyó con sus manos la casa en la que vive en un terreno que heredó de su padre. Con sentencia de desalojo para dentro de cuatro días. La cara de una víctima real de la negligencia y la codicia de algunos.
Un vídeo de Stop Desahucios sobre el tema.
martes, 25 de marzo de 2014
Entre habla pueblo habla y l´estaca
En medio de la avalancha informativa tras el fallecimiento de Adolfo Suárez recordamos de pronto una parte de nuestra historia. Ese conjunto de sobreentendidos, presencias y ausencias que a trompicones van tejiendo las sociedades. Unas con más franqueza y otras envueltas en silencios. Discurrimos por la geografía sentimental de las canciones que proclamaban cosas que eran normales en países avanzados pero que aquí, salvo para los que estaban en vanguardia y a la izquierda, era necesario proclamar para conducir a la gente en una dirección. Hemos escuchado libertad sin ira sobre un derecho que no se otorga, se gana, situado en un futuro impreciso, y si no la hay, sin duda la habrá. O aquel Habla pueblo habla, tuyo es el mañana. Pues sí, y el presente. Hay en esa ceremonia algo de nostalgia, algo de verdad, algo de oportunista y algo de oportunidad. Debería servir para revisitar un tiempo político del que somos hijos con sus virtudes, que hay que recuperar, y sus defectos que hay que subsanar con urgencia, cada uno desde su óptica ideológica y territorial. El fallecimiento de un hombre que calló y se convirtió en una ausencia podría servir para despertar a una sociedad que tiene que asumir su poder y su responsabilidad.
Había más canciones. L´estaca, Lluís Llach.
lunes, 24 de marzo de 2014
Suárez y la democracia
El fin de semana ha terminado escrito en blanco y negro tras la noticia de la muerte de Adolfo Suárez en el día después de la impresionante marcha por la dignidad que ocupó el centro de Madrid. En coincidencia con una protesta así falleció Suárez y todo lo demás se apagó. Primero apareció el Rey y llevamos horas recordando aquella transición. Era un hombre que ya no estaba con nosotros desde hacía tiempo, que tenía la enfermedad del olvido. Cuando se apagó sabía cosas que aún no sabe casi nadie, porque los documentos que explican episodios muy importantes del fin de la Dictadura y el asentamiento de la democracia siguen estando clasificados y ni siquiera pueden ser consultados. Los valores políticos de Adolfo Suárez, que, por cierto, se echó a un lado sin agarrarse a ningún sillón, se exponen como argumento para intentar apuntalar o rescatar un régimen que, por pura necesidad, encara un cambio de ciclo. Un cambio de ciclo que debería acabar en que esta democracia aún titubeante llegara a la mayoría de edad.
Adolfo Suárez, Informe semanal.
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