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miércoles, 2 de julio de 2014

Las urgencias y la sanidad pública




Las nuevas urgencias del CHUAC siguen teniendo pacientes que pasan la noche en sillones y, según los sindicatos, las camillas siguen utilizándose por falta de camas. No es sólo mejorar el edificio, se necesita más personal, aseguraron desde el principio los representantes de los trabajadores. Llama la atención que se produzca esta situación vista la imagen triunfal que se nos trasladó tras la inauguración. En los primeros compases de funcionamiento del servicio parece que el aumento de espacio ha mejorado las sensaciones, pero no los problemas estructurales de las urgencias. Porque el objetivo último debe ser el paciente y lo lógico es que el sillón para pasar la noche no sea la solución. A no ser que preservar la sanidad pública no sea el objetivo prioritario al margen de las fotos de un día. La conselleria de sanidade explicó esta misma semana que ella es conselleira tanto de la sanidad pública como de la privada. Y lo ha dicho así, con equidistancia total. Debe ser muy complicado compaginar los intereses de unos y otros y el interés general. Imposible podríamos decir.

Llevamos años de protestas contra los recortes.


viernes, 16 de mayo de 2014

¿Hospital na casa? ¿Fogar dixital? El futuro de la sanidad pública




La Xunta pretende poner en marcha un nuevo programa asistencial bajo el título cálido y cercano de Hospital na casa acompañado del guiño a la innovación, Fogar Dixital. Pretende que pacientes de cáncer y enfermos crónicos sean atendidos en sus viviendas y dejen camas libres en los hospitales, y se asesore a los cuidadores a través de ordenador. Feijóo ha vendido el invento como un gran avance gracias a las nuevas tecnologías. Pero faltan todas las respuestas ¿Quién atenderá a estas personas que a día de hoy están en los hospitales cuando vayan a sus viviendas? ¿Quién tendrá que dejar de trabajar, a quien habrá que pagar para estar pendientes de ellos para que estén atendidos como están en el hospital? ¿Qué dinero o asistentes van a proporcionarse a las familias por parte de la administración? De nuevo la mujer, y el ciudadano modesto pueden verse con una nueva carga en un diseño social que parece retroceder décadas envuelto en propaganda. Cada vez que la Xunta habla de innovación en materia sanitaria hay que echarse a temblar.

La hospitalización a domicilio es una buena solución para pacientes crónicos pero se necesita compañía permanente para ellos y recursos. Sin medios y sin posibilidades vitales puede ser un mar de soledad y desatención para el enfermo o una carga imposible para sus familiares. Abrir la puerta a su generalización debe encender todas las alarmas en este escenario de recortes. Un ejemplo de hospitalización a domicilio en Pamplona.


jueves, 27 de marzo de 2014

Cuando los médicos salen a la calle para defender la sanidad




Los médicos han vuelto a salir a la calle, y las enfermeras, los bedeles, muchos de los profesionales que trabajan en los hospitales y los centros de salud pública. En todas las capitales. Eran miles en A Coruña y han sido miles y miles en toda Galicia. Con un toque de atención, dicen que, de forma silenciosa y gradual, sin grandes estridencias la Xunta está privatizando la sanidad. Un servicio de esterilización, otro de mantenimiento, áreas de gestión para las unidades punteras de nuestros hospitales. Desmontando el armazón legal que protege nuestro bien más preciado. El monumento social, con sus defectos y sus virtudes que es la sanidad de todos y garantiza atención puntera de la salud de todos. Se puede ver que se trata de un negocio muy rentable, sobre todo los casos que se están desviando a la privada, rutinas necesarias. Las enfermeras y enfermeros, bedeles, auxiliares, lo llevan diciendo años. Ahora, cuando los médicos deciden salir a la calle, y no es la primera vez, la alerta debe ser ya muy grave. Ellos lo ven cada día, y son los que ponen la firma a la petición de recetas, pruebas diagnósticas o una operación.

Anuncio sobre sanidad de la Xunta de Galicia.


martes, 10 de diciembre de 2013

La huelga en la sanidad pública




La foto es del diario La Opinión A Coruña.

Estamos en plena huelga en la sanidad pública. Una huelga que pretende denunciar que el camino elegido por la Xunta del PP para implantar las áreas de gestión clínica abre la puerta a la privatización de la sanidad. Una privatización que ya se está produciendo por la vía de los hechos. Con el desvío de pacientes menos graves a la sanidad privada, por norma, con la excusa de reducir las listas de espera. Con ese contestador que te recibe cuando llamas para pedir cita que parece ensayar el momento en que no se repongan plazas de administrativos. Con el argumento trampa de la mala gestión de la sanidad más universal y menos cara de nuestro entorno. Los cambios programados son graduales y planificados. No de un día para otro, pero abren puertas que luego no se pueden cerrar. Una sanidad de todos y para todos es un logro que una sociedad tarda décadas en construir y puede tardar unos pocos años en desmontar. En el día de la declaración universal de los derechos humanos hay que recordar que la democracia sin alimento cuando se tiene hambre y sin posibilidad de curación cuando se está enfermo es una cáscara vacía. Lo dijo Nelson Mandela. Ese hombre a quien todos ensalzan en la semana de su funeral.

Gestión sanitaria modelo Alzira, El Intermedio.



martes, 26 de noviembre de 2013

La sanidad pública y las áreas de gestión




La Xunta se está planteando crear áreas de gestión clínica para unificar la actividad de disciplinas médicas punteras en los hospitales gallegos. Los recortes continuos, los cierres de camas, ahora en el Abente y Lago, y la historia privatizadora de la sanidad en Madrid y en Valencia protagonizadas por el PP, han encendido todas las alarmas ante el anuncio de cambios. La población ya ha tomado conciencia clara de que las joyas de la corona del estado del bienestar son la sanidad y la educación pública y que usarlas es blindar nuestro modelo social equilibrado. De ahí que cualquier cambio se mire con lupa y haga extremar la vigilancia habida cuenta de que ya hay demasiadas vías de agua abiertas. Tener una sanidad que dé servicio sin buscar rentabilidad económica es un logro impresionante y todos sabemos que esta crisis, en parte inventada, está siendo aprovechada por el gran capital para buscar otros nichos de mercado. Nuestra sanidad, nuestra educación y nuestras pensiones son territorio aún no suficientemente explotado. El problema es que si terminan con ellas terminarán con esta sociedad ordenada y apacible en la que están creciendo nuestras hijas y nuestros hijos. Por eso la luz y los taquígrafos ante cualquier cambio son imprescindibles.

Manifestación contra la privatización del Hospital Princesa en Madrid. Dicen los trabajadores que el desarrollo normativo de las áreas de gestión clínica pueden abrir la puerta a la privatización si no se vigila el texto final sobre su ordenación.