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jueves, 3 de enero de 2013

La bajada de accidentes mortales y las asignaturas pendientes




La crisis trae, también en A Coruña y Galicia, un descenso de las muertes por accidente de tráfico. Usamos menos el coche, cuando hay alternativa de transporte. Esta circunstancia, unida por supuesto al efecto pedagógico del carnet por puntos, que se ha demostrado más que eficaz, está haciendo que se pare la sangría de las carreteras que, hace unos años, se colocó con acierto como problema central de la vida cotidiana. Dicho esto, hay que insistir. Se necesitan alternativas al vehículo particular y más en estos momentos de crisis. Apuesta por el tren de cercanías, que sigue sin soluciones a pesar de los compromisos con el metro ligero también para el área, buses búho y acceso a vías rápidas en  buenas condiciones. No es de recibo que se aprueben subidas de peajes a mayor gloria de Citygroup, propietaria por ejemplo de la AP9, la vía más importante de conexión de los polos de desarrollo de Galicia. Ni en la autopista A Coruña- Carballo. Por seguridad y por necesidad de desarrollo económico.

Ha habido leves avances, el inicio del transporte mancomunado por carretera, por ejemplo. Tras años de retraso, nada que ver con la situación del transporte público en otras comunidades. Y en Galicia con el handicap añadido de los peajes. Por soluciones imaginativas que no quede. Mirad.


jueves, 6 de septiembre de 2012

El metro ligero, un círculo vicioso





A Coruña se quedará sin metro ligero, por el momento. La razón es que la situación económica no lo permite, y lo cierto es que llegamos tarde. Hace décadas que se podrían haber aprovechado las líneas férreas que unen la ciudad con el área para dar un servicio de cercanías. Que se tenía que haber puesto en marcha un tranvía moderno y no un tren chu chú. Con el metro ligero se ha hecho tanta demagogia que causa sonrojo. Vídeos, proyectos y contraproyectos. Pero lo cierto es que durante años se promocionó un modelo de ciudad que no parecía necesitar estas infraestructuras. Y que expulsó a la gente a vivir fuera por el alto precio de la vivienda. Que luego obligó a usar el coche por falta de transporte público mancomunado, lo que lleva a esos atascos en los accesos mientras sigue la asignatura pendiente de un impulso real del transporte público. Un círculo vicioso en el que el perjudicado es el ciudadano.

Lo dicho, un círculo vicioso.