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miércoles, 5 de marzo de 2014
El paro y la necesidad de poner puertas al mar
Las cifras del paro siguen mostrando una masa de desocupados dramática con tímidos avances que son algo así como una foto fija que parece querer empezar a arrancar. Arrancar con poca fuerza porque solamente un cambio de políticas que dejara de beneficiar exclusivamente al sector financiero y especulativo y empezara a pensar en la economía real podría provocar un impulso social hacia la recuperación. En medio del temporal que ha protagonizado el entroido aparecen esos datos que en Galicia hablan de una economía prácticamente paralizada, como en una foto fija, con menos impulso que la media estatal. Termina el carnaval y estamos reconstruyendo un paseo marítimo que el mar se dedica tozudamente a demoler, pidiendo su sitio y llegan esos datos mensuales que muchos han dejado de mirar. Si el objetivo era que dejáramos de mirar las cifras del paro y los debates de estado de la nación ya está cumplido. Pero eso, que dejemos de mirar lo uno y lo otro, no conseguirá que nada cambie. Tan cierto como que, si no pusiéramos diques al mar, el agua llegaría no ya a Hacienda si no a la Plaza de Pontevedra.
El mar de estos días. En imágenes tomadas por Eugenio Karkallón.
lunes, 3 de marzo de 2014
Entroido, temporal en Carnaval
Se activa de nuevo la alerta roja en el mar, en pleno Carnaval. Con previsión de olas de hasta diez metros, parques y jardines, paseos y zonas costeras cerradas. El tiempo no ha impedido que la gente de A Coruña se contara por miles en el desfile de carrozas. Entre piratas, Asterixs, lluvia, priscilas reinas del desierto y chorizos. La costumbre del disfraz, en un Entroido que se ha vivido entre vaqueros, hombres lobos y choqueiros en los centros comerciales, los lugares donde se encuentra la gente en este inicio de milenio raro, sobre todo si llueve y hace viento. Llueve y hace viento y es carnaval. Y curiosamente a pesar de este viento tozudo y esta lluvia interminable la gente se reúne, se disfraza y sale a hacer la vida. Hubo quien corrió ante los grises vestido de choqueiro para que ahora podamos hacer ésto. De eso la mayoría no se acuerda. Pero en el fuero interno de mucha gente se mantiene esa costumbre ancestral, jugar a ser otros con crítica irónica, si se tercia, al poderoso. Hubo un tiempo anterior en que esa crítica se podía realizar sólo con la licencia y la excusa del Carnaval. Antes de la Cuaresma que era el resto del año en realidad. A disfrutar de la dispensa.
Estamos en la entrada de la Cuaresma. O Entroido, en portugués o Entrudo, directamente del latín. Xosé Afonso.
lunes, 3 de febrero de 2014
Cuando el mar arrambló con el Paseo Marítimo, otra vez
Somos casi una isla, que se reinventa tras cada temporal. El mar ha vuelto a marcar su ley y a reivindicar su sitio. Los seres humanos realizamos puentes, rellenos, paseos marítimos y parece que finalmente ganamos la batalla pero al final cada cual queda en su sitio en una especie de justicia poética y vital. El mar también. Llueve a mares y se inunda el Cantón traspasando los jardines del relleno. Sube la marea, se anuncia temporal y los paseos marítimos hechos con los fondos estructurales que debían estar, destinados a combatir la Europa de dos velocidades, se desintegran. Eran para cohesionar y favorecer la convergencia real, pero cubrieron la costa de cemento muchas veces sin respeto al paisaje y sin fomentar el avance real. Aunque hicieron ganar elecciones. Era una posibilidad. En sociedades bravas, modeladas por el mar, sorpresivamente mansas frente al poder. Formadas por personas que se han jugado la vida para sobrevivir ante una naturaleza capaz de crear acantilados imposibles. Acabamos de comprobar una vez más quien manda aquí y no somos los seres humanos. Eso debería ser una lección diaria para todas y todos, sin excepciones.
El temporal de la madrugada del domingo visto por El Cámara.
lunes, 30 de enero de 2012
Lo que tenemos entre manos en el Orzán
A Coruña es una ciudad que no para de mirar al mar. A la búsqueda de un bulto, de una señal. Los servicios de rescate han pasado el fin de semana yendo de un lugar a otro, alertados por ciudadanos que miran al horizonte para buscar los cuerpos de esos dos policías y ese chico Erasmus que desaparecían el viernes de madrugada. Las aguas atlánticas siempre han sido duras. Lo sabe la gente de aquí. Con los rellenos sucesivos el mar, además, se revuelve. Ni antes ni ahora perdona. Como lo sabemos, hay que explicarlo en las escuelas, la diferencia entre las mareas y la naturaleza del mar en cada zona. Como lo sabemos, tiene que haber salvavidas con cuerdas en las playas. Como lo sabemos, en días de alerta hay que aumentar vigilancia y poner carteles y llamadas de atención. Y, ante todo, hay que educar, informar y esperar que impere el sentido común. Hasta en esa edad que Henry James llamó la edad ingrata. Que impere el sentido común y el respeto. Estamos hablando, nada más y nada menos, de “el mar”.
http://radiocoruna.com/podcast/podcast/gmx-niv58-con7994.htm
Los visitantes no saben lo que es ésto. O no tienen los datos, o no se los toman en serio. Mirad un vídeo que colgó un chico que hacía turismo por aquí y cómo se expuso para grabar las olas en Punta Herminia. Imaginaos lo que hubiéramos contado si la ola se lo hubiera llevado por delante.
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